Sería imprudente no mencionar el fin de año de alguna forma que no suene amargada o perjudicada por mis tres días anteriores. Acaso un mal Diciembre. En fin.
2009 me sonará a muchas cosas, revivirá fuegos que jamás hubiera querido probar, alcanzará para alzar la cabeza y sentirme alegre. Me pegará cuando me sepa a Benedetti, me frenará cuando hable de inseguridad, me enamorará de los escenarios, me dará risa cuando escuche a Michael Jackson, me dolerá la cabeza al oír tantas enseñanzas, me remarcará los defectos cuando mencione a mis amigos, me acercará a Dios. Me amará cuando diga Ismeraí, si es que deja de decirlo en algún momento.
Ha sido un buen año. Y no sentía ánimos de venir a escribirlo acá. Pero bueno, sé que más de uno lee, y no quisiera que se fueran con la idea de que todo ha sido un vano. No quiero que tú, que me piensas, que me buscas aquí, que me escuchaste alguna vez, creas que no me dí cuenta de lo que mi diste sin haberlo pedido.
Saludos y gracias. Y no tomen (de la barata...)
Iván